El agujero de la capa de ozono no se recuperará hasta 2070

Según una reciente investigación, la prohibición del uso de productos químicos que debilitan el ozono aun no han logrado mejoras perceptibles en el agujero de ozono sobre la Antártida.

Sin embargo, los cambios en el agujero de ozono año a año son probablemente el resultado de las variaciones naturales en los patrones del viento, según aseguraro los investigadores a primeros de diciembre en la conferencia anual de American Geophysical Union (Unión Geofísica Americana).

El ozono se produce en los trópicos, transportandose por el viento hasta las regiones polares“, dijo Anne Douglass, un científico del proyecto Aura, Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Md. Este transporte “varía poco a poco de año en año“.

Los hallazgos sugieren que la medición del tamaño total del agujero de ozono nos informa poco sobre el agotamiento del ozono, y que es engañoso utilizar la extensión del agujero solo para medir el progreso ambiental. De hecho, la gente no será capaz de notar el verdadero impacto que conyeba la reducción de productos químicos que destruyen el ozono en la atmósfera hasta alrededor de 2025, Douglass y sus colegas añadieron, “El agujero no se recuperará totalmente hasta 2070“.

Los orígenes

El ozono es una molécula compuesta por tres átomos de oxígeno, y la capa de ozono, que se extiende desde los 20 a los 30 kilómetros por encima de la superficie terrestre, protege la vida en la Tierra, al protegerla de los rayos ultravioleta (UV).

Hasta la década de 1990, el uso generalizado de los clorofluorocarbonos (CFC) para refrigerantes y aerosoles creó un agujero de ozono en la estratosfera de la Tierra (la segunda capa de la atmósfera desde la superficie de la Tierra), concretamente en la región de la Antártida. Los CFC destruyen la capa de ozono, ya que pueden unirse a las moléculas de oxígeno en diversas reacciones químicas, rompiendo la capa de ozono en moléculas de oxígeno normales. Sin el ozono allí, los dañinos rayos UV pueden alcanzar la superficie del planeta, lo que representa una amenaza para los seres humanos y otras formas de vida de la Tierra.

A través de un acuerdo internacional denominado el “Protocolo de Montreal”, firmado por primera vez en 1987, elimina gradualmente el uso de los CFC, hecho que redujo considerablemente la emisión de productos químicos a la atmósfera pero que no ha hecho que se recupere el agujero, llegando incluso a apenas notarse mejoría.

Solución

La forma clásica de medir el agujero es mediante la medición de la superficie total que contiene menos de 220 unidades Dobson de ozono. Pero la capa de ozono se extiende verticalmente a lo largo de la estratosfera.

Esa medida tradicional puede pasar por alto lo que realmente está ocurre en la estratosfera. Por ejemplo, en 2012, el agujero de ozono se redujo a mínimos históricos, a pesar de que el nivel de los CFC en la atmósfera no había disminuido drásticamente, dijo el coautor del estudio Natalya Kramarova, también en la NASA Goddard. Paradójicamente, el agujero de ozono en 2011 era casi tan grande como lo fue en 2006, a pesar de que los CFC deberían haber disminuido en esos años debido a la eliminación gradual de su uso.

Así, Kramarova, partiendo de datos recogidos por el satélite Suomi National Polar-orbiting Partnership que orbita el polo, realizó un estudio detallado con imágenes que muestran los niveles de ozono con la altura. El pequeño tamaño del agujero de ozono en 2012 fue consecuencia del tiempo, lo que se traduce en más ozono en los niveles superiores de la estratosfera de lo habitual, enmascarando el agotamiento en los niveles inferiores.

En un segundo estudio, los investigadores utilizaron Microondas Limb Sounder del satélite Aura para visualizar el interior del agujero de ozono a través de productos químicos, tales como el óxido nitroso, que es inversamente proporcional a los niveles de cloro, un subproducto de la CFC, en la atmósfera de la Tierra.

Los investigadores descubrieron que, en 2011, los niveles de cloro eran más bajos a pesar del gran tamaño del agujero de ozono. El uso de un modelo de computadora, mostraron que las condiciones climáticas bajaron la cantidad de ozono sobre la Antártida, y que el gran agujero ha sido el resultado de los vientos de los trópicos que llevan menos ozono a la zona que en los años anteriores.

fuente: livescience.com
Redacta: Ardea Iniciativas y Estudios Ambientales
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